Festín político por la repartición del dinero

Mientras más de 53 millones de personas enfrentan pobreza extrema, miles de estudiantes no tienen oportunidad de continuar su carrera por falta de escuelas, los recursos son insuficientes para frenar la inseguridad y cientos mueren por no tener ni para medicinas, los partidos políticos se darán un festín el próximo año al recibir un financiamiento de 6 mil 788 millones de pesos para sus campañas de 2018.

Este dinero, proviene del pago de los impuestos de cada uno de los mexicanos cumplidos; es decir, durante 295 días desde que arranca oficialmente el proceso electoral -8 de septiembre- hasta el día de la elección federal -1 de julio del año próximo-, se gastarán 23 millones de pesos en promedio diario, o equivalentes a casi 1 millón de pesos por hora.

Resulta insultante que los partidos políticos de México, PRI, PAN, PRD, PT, Morena, Movimiento Ciudadano, Encuentro Social, Humanista y Verde Ecologista, financien sus campañas para presidente de la República, diputados, senadores, gobernadores y jefe de gobierno, dilapiden miles de millones de pesos en tratar de “convencer” al electorado para que voten por sus candidatos, aunque éste último ya no les crea ni el Padre Nuestro.

Con esos recursos, bien alcanzaría para la construcción de al menos 8 clínicas de salud, mil 357 planteles de preparatoria, 3 tramos carreteros como el Paso Exprés de Morelos, que costó 2 mil 200 millones, -pero bien hechos, sin socavones-, y 5 deprimidos como el de Mixcoac que requirió mil 200 millones de pesos.

Ese financiamiento público a los partidos aprobado por el Instituto Nacional Electoral “no lo tiene ni Obama” porque la democracia mexicana sigue siendo la más cara del mundo, lo cual en los hechos, no se justifica, ya que las fuerzas políticas solo ven por sus intereses y para ello inflan padrones y hasta reviven muertos con el fin de obtener mayor presupuesto.

El financiamiento público anual para el sostenimiento de actividades ordinarias permanentes será de 4 mil 296 millones de pesos, lo cual se obtiene multiplicando el número de ciudadanos inscritos en el padrón electoral (87’557,868 con corte al 31 de julio) por 65 por ciento del valor diario de la Unidad de Medida y Actualización vigente (75.49 pesos), o sea por 49.07 pesos.

De manera adicional, los partidos tendrán 2 mil 148 millones de pesos como financiamiento para las contiendas políticas, lo que equivale a 50 por ciento del sufragio popular anual; así lo dispone la ley cuando coinciden las tres elecciones: presidente de México, senadores y diputados federales.

Pero el abuso y el descaro va más allá porque también tendrán cerca de 129 millones de pesos para actividades específicas, equivalente a 3 por ciento del financiamiento público anual para actos ordinarios; aunado a 171’853,323 pesos por concepto de franquicias postales y 693 mil pesos de franquicias telegráficas.

Por partido, el que se llevará el mayor monto es el PRI con mil 689 millones de pesos, seguido del PAN con mil 281 millones; en tercer lugar, se ubica el PRD, con 773 millones, y en cuarto sitio está Morena con 649 millones.

Le siguen en la lista el PVEM con 578 millones de pesos; MC, 537 millones; Panal, con 419 millones, el PES, 398 millones, y finalmente, PT con 376 millones.

Por rubros, 63 por ciento del presupuesto total será para actividades ordinarias permanentes, con un monto de 4 mil 296 millones de pesos, y 32 por ciento para gastos de campaña, un total de 2 mil 191 millones de pesos.

Recientemente, el INE detectó diversas irregularidades en los padrones de los partidos, como duplicidad de afiliados, muertos resucitados, nombres inexistentes o personas sentenciadas que pierden sus derechos políticos.

Entre todos los órganos partidistas dijeron tener más de 19.6 millones de militantes, de un padrón de casi 87 millones de mexicanos en edad de votar, pero tras la revisión solo quedaron validados 14.5 millones, puesto que se eliminaron en el proceso 5.1 millones.

El padrón de militantes del PAN tuvo la proporción más alta de registros inválidos, pues con la depuración pasaron de 704 mil a 325 mil integrantes, es decir, 46.1 por ciento menos de sus listas.

En el caso del PRD y PRI les fueron eliminados 1.6 y 1.8 millones de militantes, respectivamente, las pérdidas representaron 20 por ciento y 26 por ciento de los reportados en marzo.

La revisión a los padrones de los partidos arrojó que, con relación a los datos validados por el organismo en 2014, sufrieron pérdidas o fugas de afiliados cuatro fuerzas políticas: PVEM, Morena, PES y MC.

El Verde perdió más de la mitad de sus militantes para quedar en 300 mil. Hace tres años había acreditado 732 mil 904. Incluso, los dos partidos que ese año obtuvieron su registro sufrieron mermas: Morena comprobó entonces 496 mil 729 inscritos y ahora tiene 319 mil 449: 35.6 por ciento menos.

Encuentro Social obtuvo su registro con 308 mil 997 empadronados y ahora acreditó 244 mil 388. Movimiento Ciudadano tuvo una disminución de 109 mil 617 con relación a los 578 mil 563 que el INE le validó en 2014.

Entre las anomalías halladas entre los 9 partidos se contabilizaron: 330 mil 058 personas que habían sido dadas de baja por defunción y 11 mil 956 con sus derechos político-electorales suspendidos, sanción que se establece por sentencia judicial.

Uno de los presupuestos más altos en la historia

El próximo año estarán en juego 3 mil 456 cargos de representación popular, incluida la presidencia de la República, que serán elegidos por más de 87 millones de mexicanos inscritos en el Padrón Electoral; cada sufragio costará 12.85 pesos aproximadamente.

El consejero presidente del instituto electoral, Lorenzo Córdova Vianello, reconoció que este es el presupuesto más alto en la historia en los últimos años, pero aclaró que no es un asunto que decidan ellos, sino que se utiliza una fórmula que está en la Constitución y que, según él, sirve para propiciar condiciones de equidad.

“El financiamiento público que propone el INE genera y es la base para propiciar condiciones de equidad, autonomía de la política frente a los intereses privados o eventualmente ilegales”, dijo.

De igual manera, el consejero del INE, Ciro Murayama, sostuvo que este recurso que el Estado mexicano pone en manos de los partidos políticos, representa “una inyección de dinero limpio”.

Abundó que es responsabilidad de las fuerzas políticas “no contaminar este dinero limpio de origen de los contribuyentes, con uno sucio de origen opaco. Ojalá que conforme a lo dispuesto en nuestras normas, estos fondos sean usados debidamente”, expuso.

El consejero del instituto explicó que el presupuesto para 2018 es 7 por ciento más alto en términos reales (descontando la inflación) respecto a 2015, cuando también hubo elecciones federales, pero esto se debe a que hace dos años hubo solo una elección federal (la de diputados) y 17 locales, en cambio para el próximo habrá 3 federales (presidente, senadores y diputados) y 30 locales, por lo que los gastos también aumentarán.

De hecho, aseguró que todo el incremento se va a capacitación, instalación de casillas y gastos de insumos, además de contratación de personal de base, pero nada que tenga que ver con aumento de salarios, justificó.

El proyecto aprobado por los consejeros será enviado al Ejecutivo Federal para que se integre al Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2018, y sea puesto a consideración y aprobación de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión a partir del 8 de septiembre.