Damnificados del multifamiliar de Tlalpan pasan la Navidad en campamentos

Así pasaron la Navidad las familias damnificadas del multifamiliar de Tlalpan, tras el sismo del 19 de septiembre, que viven en campamentos.

Vecinos sentados en mesa comiendo, niños jugando con bicicletas.

Comieron recalentado y los niños jugaron en la calle.

Recibieron donativos de comida y dulces toda la noche del 24.

“Es el recalentado de la cena, comiendo lo que nos compartieron con mucho amor, trajeron pasteles, pierna, pavo, romeritos, bacalao, espagueti, pozole, tacos al pastor, hay mucha gente que tiene un corazón grandísimo, la gente nos ha traído ropa, despensa, muchas cosas, cobijas. Les agradecemos con mucho cariño”, dijo Petra Puebla, damnificada.

“Bonito porque se ve que todavía hay gente buena que nos trae apoyo”, indicó Jazmín Paola, otra damnificada.

Se recalentó la comida con un microondas; los vecinos se reunieron por grupos a comer y convivir.

El edificio de Don Roberto no es habitable y pasó la Nochebuena y Navidad con sus vecinos, en la calle.

“El frío sí estuvo en la madrugada, pero los demás días, a veces sí, a veces no, pero las gentes se han portado muy bien, aquí lo que se puede”, mencionó Roberto Zárate, damnificado.

Petra vivía en el edificio que colapsó, el 1C y en estas fechas, dice, es mucho más complicado estar fuera de casa.

“Yo soy del edificio que colapsó y aquí estamos, me sentí muy feliz, primero triste por tanto frío y estar fuera, y pues, acá la gente nos trajo demasiada comida y les agradecemos”, expresó Petra Puebla, damnificada.

Y llegaron las buenas noticias, los niños recibieron regalos, también donativos de mexicanos generosos.

“Se nos ocurrió a mi hermana y a mí, muchísima gente nos ayudó, en mi empresa, familiares de EU, nos ayudaron a juntar todo esto, nos dieron una lista de los niños y yo empecé a coordinar que les dieran su paquetito, que les armaran un paquete con un juguete, una chamarra, una pijama, gorro, guantes, pero todo nuevo, y cada paquete tiene el nombre y la edad del niño, hacerles un poquito más alegre a los niños esto”, dijo Pepé Lacroix, donador.

La alerta sísmica sonó en esta zona alrededor de las 2:30 de la tarde, por un sismo con epicentro en Guerrero, situación que provocó nerviosismo entre los vecinos.

El sismo fue prácticamente imperceptible y todo volvió a la calma.