Meade propone ley para golpear finanzas del ‘narco’

En términos de comunicación política un postulado básico es que la percepción lo es todo, es la realidad. Es decir, la persona o institución se pueden presentar ante la ciudadanía de una forma positiva, sin embargo, si ésta lo percibe de forma negativa, este será el mensaje que le transmitirá. Por ello es indispensable conocer cuál es la percepción de la ciudadanía y trabajar con base en ello.

Para un candidato, ¿por qué es fundamental tener una buena percepción de la ciudadanía? ¿Cuál es la relación entre la percepción negativa y la confianza? ¿La percepción negativa fomenta la corrupción?

Diversos especialistas en la materia responden que si una persona pierde la confianza en las instituciones, tenderá a percibir mayores índices de corrupción, por ende contribuirá a fomentarla ya que su idea le dice que así funcionan las cosas. La sociedad que se desarrolla de esta forma entra en un círculo vicioso del cual le es complicado salir, ya que no confía en los mecanismos anticorrupción para erradicarla.

El Dr. Stephen D. Morris, colaborador del Departamento de Estado de Estados Unidos, realizó un estudio sobre la corrupción y la política en el México contemporáneo y, una de sus principales conclusiones fue que la desilusión de la ciudadanía causada por la corrupción y la falta de Estado de Derecho dificulta en gran medida la aplicación de los mecanismos anticorrupción por la gran desconfianza en los mismos.

El precandidato de la coalición “Todos por México”, José Antonio Meade, presentó una iniciativa de ley contra la corrupción. La propuesta fue entregada a los dirigentes del PRI, PVEM y Nueva Alianza.

Con esta medida Meade pretende atacar de frente su gran negativo, que ni siquiera es de él como tal, se trata de un negativo colectivo que afecta a casi todas las instituciones, pero sobre todo a los partidos políticos y sus integrantes, este es: la desconfianza ciudadana.

Como menciono al inicio de este texto, para combatir la corrupción y recuperar la confianza de la ciudadanía, es indispensable saber cuál es su percepción, pero también conocer cuáles son las barreras que les impiden denunciar actos de corrupción.

Los mexicanos desean un cambio y lo quieren con urgencia y reconocen su propio papel en lograr este cambio: ya que aunque conocen actos de corrupción hacen poco o nada para denunciarlos e incluso en muchas ocasiones son parte del problema.

El principal factor que inhibe la denuncia sobre actos de corrupción es la sensación de que no pasa nada, es decir la impunidad reinante.

Así lo manifestó Meade al presentar su iniciativa. Aseguró que muchos de los retos que tiene el país, empezando por la seguridad, tienen su origen en la corrupción y la impunidad, “a los ciudadanos les indigna y con absoluta razón que el dinero que debió de haber sido utilizado para apoyar a quien más lo necesita termine en manos de la corrupción”.

Ya que existen demasiadas barreras que impiden a la gente hablar: instituciones secuestradas por intereses privados, carencia de recursos para investigar, falta de legislación que proteja a los denunciantes.

Por ello urge que los gobiernos procuren la aplicación efectiva de las leyes y trabajen en colaboración con la sociedad civil y el sector privado para combatir la corrupción.